lunes, 12 de marzo de 2012

¿Qué es la Psicología Analítica?

La Psicología analítica, también conocida como psicología de los complejos y psicología profunda, es la denominación oficial dada por Carl Gustav Jung en 1913 a su propio corpus teórico y clínico, y al de sus seguidores, diferenciándose así del psicoanálisis freudiano, ante las discrepancias conceptuales existentes centradas fundamentalmente en las teorías de la libido, el incesto, la energía psíquica y la naturaleza del inconsciente.

Para exponer los conceptos fundamentales que articulan la teorización junguiana y, con ellos, la psicología analítica, hay que distinguir entre estructuras psíquicas, actitudes y funciones.

Estructuras psíquicas:

            Consciencia y yo

            Inconsciente personal: complejos

Inconsciente colectivo: arquetipos (persona, sombra, ánima y ánimus, Sí-mismo o Self)

Actitudes:

            Introversión y extroversión

Funciones:

            Racionales: pensamiento y sentimiento

            Irracionales: sensación e intuición

El modelo psicoterapéutico junguiano tiene como finalidad facilitar el desarrollo del proceso de individuación o autorrealización psíquica. Toda individuación remite a la relación que se establece entre el yo consciente y lo inconsciente colectivo a lo largo de la biografía del individuo. En cada momento de dicho proceso vital va emergiendo progresivamente el carácter propio o individualidad psíquica, personificada a través del arquetipo del Sí-mismo, yo nuclear tanto de lo consciente como de lo inconsciente colectivo, a diferencia del Yo fáctico y condicionado, circunscrito a la consciencia. Individuación significaría por tanto llegar a ser un individuo, llegar a ser uno mismo, una unidad aparte, indivisible, un Todo. El despliegue del Sí-mismo como articulación de arquetipos previamente diferenciados en el proceso de individuación es el objeto específico de la psicología analítica.

(Tomado de la Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Psicología_analítica)

martes, 28 de febrero de 2012

Las crisis y el cambio


Las crisis nos presentan la oportunidad de enfrentar lo desconocido y arriesgarnos a dar forma, estructurar e implementar acciones que permitan desarrollarnos como individuos, son tiempos decisivos que abren posibilidades para avanzar.
Las crisis nos empujan al cambio, porque lo que veníamos haciendo, por muy exitoso que fuera, ya no funciona y aquí se produce la crisis que se puede ver, inicialmente, como catástrofe.
Sólo se pasa de una etapa de la vida a la siguiente cuando se logra reestructurarla con tareas nuevas, desafiantes, que modifican la estructura anterior o el modo de hacer las cosas antes. Da susto porque es entrar en un terreno desconocido y tendemos a seguir haciendo las cosas desde lo conocido… que ya no nos sirve más. Sin embargo, para avanzar y desarrollarse es necesario afrontar las situaciones, analizarlas y reacomodarnos a la nueva situación.